Centauro: criatura que es mitad hombre y mitad animal.
¿Te enfadas? ¿A menudo pierdes los nervios y dices cosas que no querrías? ¿Te arrepientes a veces de lo que haces o de lo que dejas de hacer? ¿Eres consciente de tus emociones? ¿Controlas tus instintos en todo momento?
Entre tú y yo… a ti también te pasa, ¿verdad?
Pues tranquilo… igual que al 99,99% de las personas. Y, ¿sabes por qué?  Porque eres un centauro (o una centaura).
Nos estresamos, comemos mal, andamos preocupados por mil y una cosas, discutimos –a veces por asuntos que nos importan un pimiento-, bebemos más de la cuenta –aunque sepamos que nos va a sentar mal-, dormimos poco, nos alteramos por lo que piensa el de enfrente de nosotros, nos irritamos porque las cosas no salen como deseamos, queremos que el mundo o el otro cambie, etc, etc, etc, etc.
Esto es lo que comúnmente llamamos ser “humano”…  otra cosa es que lo sea.
Los humanos somos seres extraordinarios. Tenemos unas capacidades increíbles. Nuestra maquinaria física es la más sofisticada que la naturaleza ha creado en este planeta. Estamos dotados de un cerebro que tiene tantas habilidades que, a pesar de que lo estudiamos constante y concienzudamente, no somos capaces de desentrañar todos sus misterios. Y si hablamos de la mente, es para no dejar de asombrarnos: nuestras competencias para pensar, sentir,  prever, intuir, amar, disfrutar, aprender, reír, ser  feliz, crecer, conectar…
Este proyecto está creado -como no podía ser menos-, por dos centauras. Gema lo ideó hace unos veinte años y, a lo largo del tiempo, ha ido acumulando reflexiones sobre su propia vida y sobre la infinidad de aprendizajes que brinda el día a día. Muchas veces, para verlos hay que ponerse gafas de lejos y de cerca. De lejos para ver en lo que otros hacen, patrones y conductas que tienen que ver con nosotros mismos. Y de cerca, para poder observar esas pequeñas lecciones que, por tenerlas tan próximas y ser tan cotidianas, se nos escapan.
Sin embargo, no fue hasta 2014 que el proyecto encontró a su hada madrina, aquella que convertiría, con su varita mágica con punta de grafito, las letras en imágenes, los apuntes en pequeños cuadros sugerentes, llenos de sutiles detalles, para ilustrar el mensaje que cada tira encierra. El hada madrina se llama Rosana y es de Barcelona. Gema es de Madrid.  Y tuvieron una celestina muy actual: Facebook, que casualmente las conectó y así fue como empezaron a trabajar y el proyecto fue tomando forma.
Después de tantos años dormido, el centauro empezaba a sentirse acariciado por este calor femenino y le iban entrando ganas de despertar. Por eso se ocupó de que la cosa funcionara entre ellas. Con pasión y entusiasmo ellas trabajaban en el proyecto, que ya era de las dos, ganando en simpatía y cariño la una por la otra.
Así fue como a finales de 2014, el centauro definitivamente se puso en pie con la fuerza de quien lleva descansando largo tiempo y tiene ganas de correr, de reír, de  empezar a vivir de nuevo y, sobre todo, de pasarlo bien.
En sus primeros trotes, el centauro tomo el camino hacia Universo Holístico. No sé si has intentado alguna vez convencer a un centauro de algo, pero te aseguro que es muy difícil. Él terco, hacia allí que iba, y nosotras asustadas porque esa revista nos parecía un remanso demasiado bello para esta criatura impetuosa, apasionada e inmadura. El caso es que llegó y llamó a la puerta. Y la sorpresa es que la directora de la revista, Ana, amorosamente se la abrió y no solo eso: ¡¡le dejó entrar!!  Ana se convertiría en ese momento en su madrina (ahora ya tiene un hada madrina y una madrina –no sabemos si entre sus oficios figura también el de hada-).
El caso es que el centauro ha dicho que aquí está muy a gusto y no se quiere marchar, de modo que cada mes entregará una reflexión, una pequeña historia o una sutil sugerencia para acompañar  a todas las personas que deseen abrirle la puerta y seguirle en su viaje de descubrimiento, en el camino que hoy emprende en busca de su sueño: ser completamente humano.

LA ESENCIA DEL PROYECTO

♦ En estos tiempos difíciles para el planeta y la raza humana, está emergiendo una nueva forma de pensamiento global, un ser humano diferente, más concienciado y evolucionado. Es el comienzo de una nueva era para la humanidad y queremos formar parte del cambio.
En esta nueva era, las personas están comprendiendo más que nunca que no podrán encontrar la verdadera felicidad a  no ser que la busquen dentro. El Dorado está en el corazón de cada uno. Es una nueva forma de mirar, de interpretar lo que nos sucede.
Vivimos en una libertad de apariencia. La verdadera libertad es un espacio interior, aún por conquistar. Debemos despertar ese guerrero luminoso que todos llevamos dentro para adentrarnos en ese continente que estamos descubriendo y que es nuestro propio interior. La conquista se hace necesaria, pero para ello hay que despertar al guerrero dormido.
Es más duro despertar que vivir dormido. La luz puede cegar cuando aparece de golpe, por eso el guerrero debe despertarse solo, por sí mismo. Con paciencia y humor. Y nuestra humilde misión es acompañarle mientras lo hace ♦